domingo, 10 de abril de 2016

LA ABUELA CIVIL ESPAÑOLA



Autor: STEFANONI, ANDREA

Editorial: SEIX BARRAL

Año de edición: 2015

Género: Narrativa
En el afán por conocer un poco más sobre la Guerra Civil Española me crucé con este libro. Tres cosas captaron mi atención y fueron las razones por las cuales decidí leerlo. Primero, el título, muy divertido, simpático y curioso. Segundo, la recomendación que hizo la escritora María Dueñas en el programa de tv “Libros con uasabi” que trasmite el canal TVE internacional los domingos al mediodía. Tercero, enterarme que la autora de este libro, Andrea Stefanoni, es argentina y no española como lo había supuesto.

Consuelo – la abuela- es solo una niña de 12 años que vive en el pequeño pueblo Boeza, de la Provincia de León, España, cuando comienza la guerra civil. A esa edad se dedicaba al pastoreo de las ovejas protegiéndolas de los lobos. Sin madre porque había muerto tiempo atrás, vivía con su padre, Emiliano, de profesión minero. Consuelo pasaba la mayor parte del tiempo con sus tres amigos cuidando de sus rebaños. Solo en tiempos de invierno acudía a la escuela.

Al finalizar la guerra, Consuelo contaba con 15 años, comienza a trabajar en la mina. Allí conoce a Rogelio, un antifranquista condenado varias veces a muerte pero liberado después de muchos años en prisión. Consuelo y Rogelio se casan y de esa unión nace una niña, Elvira, pero a los pocos años de su nacimiento sus padres se ven forzados a abandonar su pueblo y su país al conocer que Felipe, un falagista a quien Rogelio traicionó al inicio de la guerra, lo buscaba para vengarse.

Tras 20 días en un viaje en barco, llegan a la ciudad de Buenos Aires, convirtiéndose en inmigrantes. Después de varias decepciones, por encontrarse en un mundo de costumbres y expresiones diferentes, logran formar un hogar en una isla del delta del Tigre. Allí trabajan como cuidadores de casas y jardineros, encontrando una humilde y modesta estabilidad. En esta isla nace su segundo hijo Gelo. Años después Elvira se encargará de darles a Consuelo y a Rogelio dos nietos, Sofía y Pablo. Pero será Sofía, quien tras recibir una llamada de su hermano, en la cual anunciaba que su abuela Consuelo, ya una anciana de 86 años, había sufrido una caída; la que recuperará de la memoria  todo aquello que no se desea ni se debe olvidar. Sofía irá rememorando secretos, recuerdos de la dura vida de sus abuelos en los tiempos de guerra, mostrará los temores de la venganza y la persecución de los vencedores sobre los vencidos y lo más importante revelará cómo este matrimonio sobrevive a la condición de ser extranjeros.

Cuando comencé a leer me costó acostumbrarme al ritmo, al tono y al estilo de su narración. La autora usa frases cortas, simples y en ocasiones da la sensación de que deja simplemente rastros, espacios en blanco que uno debe llenar. En otras ocasiones las descripciones son sencillas y muy precisas. El ritmo es muy poético pero ligero, sin grandes profundidades en situaciones donde quizás otros autores hubieran descrito con mayor detalle, sobre todo durante la guerra y la postguerra. Cierto es que la autora no se detiene en crónicas sangrientas, ni injusticias, ni grandes acciones heroicas. Tampoco relata visiones políticas, ni acciones revolucionarias. Es la simple historia de la experiencia vivida por sus personajes. Muy individuales, muy personales.

Me gustó la entereza, el coraje y la humildad que caracteriza a Consuelo. Una mujer que estuvo dispuesta a soportar en silencio pero con gallardía los abusos de su madrastra, una mujer que supo contener y servir de apoyo cuando acechaban los miedos de su marido o cuando emprendió su proyecto como apicultor. Consuelo fue el pilar de una familia que logró vencer sus temores y sus propias limitaciones para adaptarse a los cambios y conseguir paz y felicidad. 
Su nieta Sofía revela las confesiones y los recuerdos de sus abuelos, pero también da un testimonio de su vida en aquella isla cuando iba de visita o de vacaciones.  

Este libro habla de la nostalgia, de la melancolía, de no olvidar y mantener vivo todos los momentos felices del pasado.

Lo que no me gustó es que ciertos personajes se pierden, como Elvira, de quien en la tercera parte del libro prácticamente se ignora. Otro personaje, como el hermano de Elvira, es simplemente un nombre, no tienen sustancia, ni peso. Rogelio también se opaca. Aún cuando la protagonista es la abuela, me hubiera gustado que estos personajes estuvieran más presente.  

La abuela civil española, se lee rápido por el estilo de su narración. No se puede esperar grandes lecciones de vida. Creo que le faltaron ciertos ingredientes que permitiera que el lector se identificara con los personajes. Me gustó, pero no es un libro imprescindible. De todo lo leído me quedo con una frase que resume el tema central:



“La abuela nos sobrevivió a todos. La abuela es la vida y la guerra”