jueves, 7 de mayo de 2015

SI TE GUSTA LEER...



Si te gusta leer...te recomendamos que busques este libro. Padura a través de un hecho histórico nos involucra en la vida de personajes que se rebelan ante las creencias impuestas. Es un libro que plantea con precisión y claridad lo que significa el desarraigo, el dolor por la pérdida de seres queridos, las pérdida de la identidad ante imposiciones políticas, sociales, religiosas y la necesidad de encontrar la libertad individual. Con la excusa de investigar el paradero de una polémica pintura de Rembrandt, viajamos a través del tiempo y por países que en sí parecieran que no tuvieran relación, pero que al final serán los personajes con sus vidas complejas, enmarañadas en dudas sobre sus creencias y la necesidad de conservar sus individualidades lo que hará que los saltos en el tiempo y los paisajes de una Cuba contemporánea no sean muy diferentes a una Holanda del siglo XVII.

Un libro realmente sin desperdicio.

SINOPSIS

En 1939, el S.S. Saint Louis, en el que viajaban novecientos judíos que habían logrado huir de Alemania, pasó varios días fondeado frente a La Habana en espera de que se autorizara el desembarco de los refugiados. El niño Daniel Kaminsky y su tío aguardaron en el muelle a que descendieran sus familiares, confiados en que éstos utilizarían ante los funcionarios el tesoro que portaban a escondidas: un pequeño lienzo de Rembrandt que pertenecía a los Kaminsky desde el siglo XVII. Pero el plan fracasó y el barco regresó a Alemania, llevándose consigo toda esperanza de reencuentro. Muchos años después, en 2007, cuando ese lienzo sale a subasta en Londres, el hijo de Daniel, Elías, viaja desde Estados Unidos a La Habana para aclarar qué sucedió con el cuadro y con su familia. Sólo alguien como el investigador Mario Conde podrá ayudarle. Elías averigua que a Daniel le atormentaba un crimen. Y que ese cuadro, una imagen de Cristo, tuvo como modelo a otro judío, que quiso trabajar en el taller de Rembrandt y aprender a pintar con el maestro.