jueves, 22 de enero de 2015

RESEÑA: 1Q84 LIBRO 3

Terminados los libros 1 y 2 de 1Q84 decidimos leer, sin mucho preámbulo y atraídos por conocer el desenlace de la historia de Aomame y Tengo, su continuación, el libro 3. Aunque para muchos este libro no se debió escribir por un supuesto bajón, tanto en la trama como en el ritmo (argumento que compartimos parcialmente), nosotros no logramos apartarnos de la historia sino hasta el último punto final. Con el mismo estilo y forma de los primeros libros, Murakami, logró envolvernos en estas páginas, donde continúa describiendo un mundo diferente, misterioso y vigilado por dos lunas.

El texto, igualmente dividido en capítulos en los que se alternan los puntos de vista de cada uno de los personajes, Aomame y Tengo, incluye una tercera voz. El detective Ushikawa, luego de su breve pero enigmática participación en el libro 2, reaparece contratado por la poderosa comunidad religiosa Vanguardia, para descubrir dónde se encuentra Aomame y cuál fue el motivo que la impulsó a asesinar a su líder. La incorporación de Ushikawa, un hombre fisicamente deformado que producía rechazo con tan solo mirarlo, era un recurso necesario para continuar el desarrollo de la trama, sobretodo para mantener ese halo de suspenso que pone en vilo la vida de Aomame y Tengo. 

Sin embargo, y aquí es donde vemos un pequeño escollo en la historia, este personaje, en su búsqueda por hallar la verdad sobre Aomame, revuelve el pasado de ella y de Tengo, reescribiéndose muchos episodios que ya habían sido develados en los libros anteriores. Esta repetición de argumentos, datos y experiencias hizo que la lectura fuera un poco más pesada. Bajo esta perspectiva nos preguntamos si la voz de Ushikawa, quien también tiene sus momentos de reflexión personal por la vida sombría, excluyente y solitaria que tuvo desde su infancia a causa de ser feo y deforme, enriqueció la trama. La respuesta tendría que ser un sí a medias. Al parecer todos aquellos que de alguna forma se relacionaron con el relato de "La crisálida de aire", y desde niños vivieron episodios que marcaron su personalidad, fueron transportados a 1Q84 y creyeron en un mundo donde existía algo incomprensible como la Little People, la mother, la daughter y había una luna amarilla y otra verde.

En el caso de Ushikawa su condición física lo llevó a desarrollar su mente, a tener una capacidad deductiva aguda, algo superior a los demás, lo cual usaba como herramienta para defenderse de todo el mundo que estaba a su alrededor. 
Mientras tanto, Aomame, escondida y sintiéndose perseguida, sufre transformaciones en sus emociones, dejando a un lado a la mujer fría y calculadora que una vez fue. Dentro de la soledad que siente en el encierro mantiene una esperanza y es poder encontrar a Tengo para entregarle todo su amor y juntos escapar de 1Q84 . 
En la voz de Tengo, que en nuestra opinión perdió fuerza en este libro, se describe la experiencia de la muerte y el perdón. Cuando su padre cae en coma, Tengo lo acompaña haciendo reflexiones sobre su infancia, sobre su presente y la vida que juntos compartieron.

Sin apartar otros elementos de la historia, como el poder religioso y el control sobre la vida y la muerte, Murakami, logra que el lector se involucre en los sentimientos de cada uno de los personajes. En este libro, donde el alma de un hombre en coma llama a la puerta para cobrar un servicio de televisión y se puede escapar de ese mundo por unas escaleras de emergencia d e una autopista, lo único que realmente prevalece en sus líneas son el amor y la esperanza de ser felíz sin importar que en el cielo haya una o dos lunas.