sábado, 11 de abril de 2015

RESEÑA MISIÓN OLVIDO



Para mí, hacer una reseña del segundo libro de María Dueñas “Misión Olvido”, es algo complicado, es una “misión” comprometedora, especialmente después de leer su primer libro “Tiempo entre Costuras”. Un libro que me encantó por su argumento histórico, por sus personajes bien definidos, por su intriga y por su exquisito estilo narrativo. Con todos estos ingredientes que le otorgaron el éxito a María Dueñas, es inevitable no hacer comparaciones. Independientemente de que cada historia tenga su esencia, su ritmo y su razón de ser, los libros de un mismo autor serán comparados bien sea por sus similitudes o por sus diferencias. Y es muy evidente que entre Tiempo entre costuras y Misión Olvido las diferencias son su punto de comparación. 


Mientras que en Tiempo entre costuras, Dueñas, utiliza recursos históricos claramente establecidos, argumentos de suspenso y personajes con coraje para llevar una doble vida en medio de una guerra; Misión Olvido nos muestra una visión de valentía y coraje desde un punto de vista muy personal. Ambas historias se miran desde los ojos valientes de una mujer, pero sus luchas, sus sufrimientos, sus recursos para enfrentarse a sus frustraciones y decepciones son distintas. 


La protagonista de Misión Olvido es Blanca Perea, una española, profesora universitaria, de 45 años, casada, con dos hijos que ya comienzan a vivir sus vidas sin su ayuda, quien con mucho esfuerzo y sacrificios logró no sólo construir un hogar que ella creía sólido y estable, sino también una vida profesional exitosa; hasta que en el verano de 1999, se entera que su esposo se ha enamorado de una mujer más joven y tendrá un hijo con ella. Blanca quien no se imaginaba que a su edad viviría el tormento de ver su matrimonio y toda su vida derrumbarse, decide huir, alejarse de toda esa situación que la atormenta y no sabe cómo afrontar. Por eso, sin pensarlo mucho consigue una beca para trabajar en una pequeña universidad ubicada en Santa Cecilia, California. En esta universidad, Blanca se sumergirá en el trabajo de catalogar el legado de Andrés Fontana. Un profesor, nacido en España, en el seno de una familia humilde. La madre de Fontana trabajaba como criada en la casa de una señora adinerada, quien guiada por un cariño especial hacia el niño decide pagarle toda su educación. Gracias a esta ayuda, Andrés, viaja a Madrid donde cursa estudios universitarios y consigue una beca para continuar su preparación en Estados Unidos. De ese viaje nunca regresará a su tierra natal. Residenciado en Santa Cecilia, consigue una plaza en su universidad como profesor hasta llegar a ocupar el cargo de director del departamento de lenguas modernas. Antes del desafortunado accidente automovilístico, en 1969, donde fallece Andrés Fontana, este dedicaba su tiempo al estudio y recopilación de documentación de las fundaciones de las misiones franciscanas que forman el Camino Real en California. Parte del trabajo que Blanca deberá ordenar, calificar y presentar está relacionado con las investigaciones de estas misiones.


En un principio, para Blanca este era un trabajo sin sentido. Todavía herida, decepcionada, sola, sin tener claro cuál sería el rumbo que tomaría su vida, hacía su labor sin entusiasmo casi de forma rutinaria. Pero poco a poco con la ayuda de personajes como Rebeca Cullen, Luis Zárate y Fanny Stern, logrará salir de su encierro haciendo nuevos amigos, cada quien con sus historias irán alimentando la esperanza que Blanca necesita para afrontar su nueva vida. No obstante, será Daniel Carter, un hombre que desde muy joven sintió pasión por la literatura y quien en contra de los deseos de sus padres y sin su apoyo económico, decide, no sin esfuerzo y con mucho trabajo seguir sus sueños; alumno, colega y amigo íntimo de Andrés Fontana, es un respetado y reconocido hispanista, quien influirá de manera inesperada en la vida de Blanca, no solo a nivel personal sino también con el legado de Fontana.


Marías Dueñas en este libro nos muestra cada una de las historias de amor, de lucha por alcanzar anhelos, de literatura, de rivalidades, de muerte, que envuelve a estos personajes, con una narrativa divina, ligera y muy rítmica. En un tono pausado, cada uno, en sus tiempos y en momentos específicos, afrontan situaciones que los sumergen en decepciones, frustraciones y sufrimientos, pero con el paso del tiempo y permitiéndose llorar, vivir el duelo, cerrar las heridas pueden seguir adelante, superarse y emprender nuevas vidas. El título de este libro es lo suficientemente sugerente porque Blanca con su huida emprende una misión: olvidar.


Decir que el libro me encantó, sería una exageración. Decir que el libro no me gustó, también sería una exageración. Debo confesar que no tengo muy claro si existe un punto medio entre “me gusta” y “no me gusta”. Creo que es un libro que se puede leer para pasar el rato. Es un buen libro para esos momentos en que quieres leer algo sin mucha tensión, sin muchas emociones. No lo puedo calificar de interesante, porque el ingrediente de las misiones franciscanas es tan flojo, tan poco atractivo, más usado como una excusa que como una base para fundamentar la historia. No se puede negar que María Dueñas tiene una pluma magnífica, pero creo que a este libro le faltó algo…Sin embargo, esta escritora sigue teniendo mi confianza. Es comprensible que en el proceso creativo el escritor tenga sus altos y bajos. No me decepcionó pero tampoco lo recomendaría como indispensable para leer.