martes, 27 de enero de 2015

RESEÑA: EL CANTO DEL CUCO

Desde el mes de enero de 2014 había visto este libro en las vitrinas de muchas librerías caraqueñas. Siempre que entraba a una de ellas, lo tomaba, leía el título, la sinopsis, los comentarios de los críticos en la solapa, verificaba el precio y corroboraba que el nombre del autor Robert Galbraith era un seudónimo utilizado por la famosa escritora de la saga Harry Potter, J.K Rowling. Con la misma ceremonia lo colocaba en su puesto y bien sea en voz alta, para que lo escuchara la persona que me acompañaba o para mí misma decía: "Quiero leer este libro". No fue hasta septiembre de 2014, cuando la amiga que hacía conmigo el habitual recorrido sabatino de librerías - y a quien le dije que lo quería leer - se interesó en él y sin mucho protocolo lo compró. Desde ese 14 de septiembre esperé pacientemente a que ella lo leyera para que pudiera prestármelo. Bueno, al fin lo he leído...

Es curioso como un nombre, una reseña, un comentario puede generar expectativas sobre algo, alguien - y ¿por qué no? - sobre un libro. El hecho de que este libro lo haya escrito J.K Rowling, la autora de unas de las historias más fascinante y fantástica de los últimos tiempos, atraía mi atención y curiosidad. A simple vista era obligatorio leerlo porque se apostaba a que sería igual de bueno que Harry Potter, aún cuando existieran diferencias de estilo y contenido. Era evidente que debía incluirlo en mi biblioteca pero algo muy en el fondo me decía que tal vez no fuera completamente necesario tenerlo.  ¿Por qué?, muy sencillo. Cierto es que no puedo decir, sin reconocer algunos aspectos de la historia, que no me gustó. Su estructura cumple con los patrones de una novela policiaca. Hay un muerto, un grupo perfecto de sospechosos, un detective observador y meticuloso, una asistente eficiente, creativa y ordenada...ah y claro al final hay un asesino. Todos estos ingredientes se conjugan sin dificultad, en una redacción clara y precisa...pero a mi me parece que faltó algo. 

En las primeras 50 páginas la semilla de la intriga y la duda se siembran sin problemas. Una famosa modelo, Lula Landry, cae del tercer piso del edificio donde vivía. Su muerte, además del revuelo que generó en los medios de comunicación, es declarada como suicidio después de las investigaciones que realizó la policía. Al cabo de tres meses de este hecho se presenta en la oficina de Cormoran Strike, un detective privado, el hermano de Lula, Jhon Bristow, quien afirma que su hermana fue asesinada. Con pruebas y pesquisas que considera que la policía no investigó a profundidad le pide a Strike que tome el caso para hallar al asesino.

Cormoran Strike, quien perteneció a la Policia Militar, pero tras ser herido en una pierna tuvo que abandonar el servicio, acepta el caso a pesar de estar lo suficientemente informado por los medios de la desafortunada muerte de Lula. A partir de este momento la historia comienza a desarrollarse con una colección de testimonios e interrogatorios a todas las personas amigas, parientes, novio y todo aquel que tuvo alguna relación con la modelo y pudiera tener algún motivo para asesinarla.

Paralelamente a esto, la vida del detective Strike es contada de forma pausada. Quedan a descubierto su procedencia familiar, sus amores, sus recuerdos, sus frustraciones y su precaria situación económica. Este antihéroe comparte el escenario con Robin Ellacott, una joven que llega a su despacho para trabajar temporalmente como su asistente. Ella será, gracias a su inteligencia, eficiencia y aporte creativo quien ayude a Strike a resolver el caso. De Robin también se conoce su vida sentimental, sus anhelos por quedar fija en ese puesto y la relación discreta pero cercana que llega a establecer con su jefe.

A través de los diálogos y las situaciones con cada uno de los personajes que conforman el círculo de Lula Landry, también se conoce los secretos de la vida de esta modelo. 

El final no era completamente predecible pero tampoco creo que genere gran sorpresa, porque a medida en que se presentan a los posibles sospechosos creo que se van descartando uno a uno. En tal caso, lo que si me pareció admirable fue la forma en que el detective deduce y destraba el misterio para descubrir al asesino.

Galbraith o J.K Rowling - como prefieran llamar al autor - muestra, sobretodo en sus personajes principales, Strike y Robin, que son sencillos y reales, de esto no tenemos la menor duda. De igual forma es admirable la manera en que se va hilvanando la historia, sin dejar cabos sueltos. No obstante, me parece que la línea tan recta de la trama, algo plana, sin giros que logren dejarte con la boca abierta, la hace algo pesada y poco atractiva. He leído novelas que caben dentro del género policiaco que aportan un poco más de emoción. 

Nunca cierro las puertas a ningún escritor, con o sin seudónimo de por medio, por eso no pierdo las esperanzas de leer "Una vacante inesperada" que si está escrita bajo el nombre de J.K Rowling, para terminar de sacar conclusiones sobre su estilo de novela para adultos.