martes, 8 de noviembre de 2016

Libros de autoayuda. ¿Ayudan de verdad o son un fiasco?

Algunos títulos



El pasado día 20 de octubre se puso a la venta el último libro de Albert Espinosa, Los secretos que jamás te contaron, que ya está entre los más vendidos. Pero son incontables los títulos de autoayuda, motivación o crecimiento personal que hay en el mercado. Copan estantes de librerías de barrio o de grandes cadenas. Se hacen presentaciones multitudinarias, entrevistas en televisión a los nombres más mediáticos… En fin, están y llevan mucho tiempo de moda. Y seguro que continuarán teniendo éxito.


Pero ¿ese éxito es merecido? Sí, tratan de ayudar, aconsejan, recomiendan o solamente cuentan una experiencia de superación que los autores creen de verdad que ayudará a los demás. Y por supuesto es totalmente lícito que se puedan sacar un beneficio por ello. Simplemente el tiempo -para cualquier escritor- ya tiene un precio invaluable. Pero ¿es así realmente? ¿Habéis leído alguno? ¿Pensáis que funcionan? Yo confieso que no he leído ninguno. Quizás es que (aún) no los he necesitado. Veamos…

La red está plagada de frases inspiradoras (anónimas o no), mensajes positivos con fondos de paisajes idílicos y cielos azules. Todos los leemos, a veces con más interés, otras con escepticismo, con ganas de creerlo o con simple curiosidad. Los alérgicos a la cursilería pública y en público padecemos de urticaria con la mayoría, pero aceptamos su realidad y ¿por qué no?, que a los demás les pueda funcionar para inspirar y expirar un día más. Así que ¿por qué no que puedan funcionar en forma de libros?

Vi hace poco a Albert Espinosa en El hormiguero. Ya conocía sus Pulseras rojas o su Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven. Y, como todo el mundo, conozco su formidable historia de superación personal que, sin duda, es admirable al cien por cien.

Yo misma he participado de forma altruista en un libro solidario en el que la fotografía y la literatura se mezclan para contar 30 historias de 30 niños con diversas enfermedades raras. Pero un libro solidario no es un libro de autoayuda. Solo se pretende dar a conocer esos casos de vidas luchadoras, y los beneficios económicos suelen destinarse a la causa. En este libro se trata de recaudar fondos para mejorar la calidad de vida de estos niños.

Los libros de autoayuda o motivación tienen el fin más directo. Todos pasamos por rachas malas o grises, todos buscamos una respuesta, un razonamiento o una idea cuando las cosas se tuercen en algún momento. Y atendemos al mensaje que estos libros nos proporcionan: Mira lo que me pasó a mí o mira lo que sé, lo que he aprendido, lo que me ha servido, lo que puedes aplicarte. A mí me ha funcionado. Prueba tú. ¿Por qué no te va a funcionar también?

Así que yo también he echado un vistazo a varios títulos más como los de Rafael Santandreu, los de los Punset (padre e hija) o los Bucay de turno con su ficción incorporada. O ese El poder del ahora: una guía para la iluminación espiritual, del que ya va la sexta edición. ¡Qué lejano queda ya el de ¿Quién se ha llevado mi queso?, de Spencer Johnson! Pero claro, esos títulos inducen al vistazo.

Rafael Santandreu y Luis Rojas Marcos





Y he acabado haciendo un sondeo entre amigos y conocidos. Algunos, con pasado de duros golpes vitales propios o muy cercanos a ellos, han podido encontrar formas de capear la tormenta emocional con lecturas como estas. Algunas respuestas han sido que para guiarse entre tanta palabra de motivación y ánimo han preferido valorar al autor por su preparación o conocimiento profesional. Así, son los psicólogos o psiquiatras de reconocido prestigio los que suelen llevarse la palma de la credibilidad. Un ejemplo serían Luis Rojas Marcos o el mencionado Santandreu. De hecho, sus libros están entre los más valorados y vendidos.

No obstante, quizás la luz que puedan arrojar no sea tan potente o tan real. Y a la hora de una verdadera rehabilitación emocional haya que acudir al profesional también más real que las mejores, más inspiradoras y más motivadoras palabras impresas. ¿Sí o no? ¿Se puede conseguir ver esa luz a través de estos libros cuando andamos en una crisis de negrura? Ahí lo dejo.

FUENTE: Actualidad Literatura.