viernes, 17 de abril de 2015

"IDEARIO" POÉTICO DEL GABO

Entre más transparente es la escritura, más se ve la poesía
Releyendo cierta documentación, rebuscando apuntes y subrayados de biografías y autobiografías del fundador de la corriente literaria, el Realismo Mágico, en un afán de entender sus cuentos y novelas, nos topamos con unos artículos de la Revista ANTHROPOS, editada y publicada en Barcelona, que en su edición 187 (noviembre-diciembre 1999) titulada Gabriel García Márquez - La vocación de un narrador de los eventos de la cotidianidad , publicó ciertos artículos referentes a la obra literaria de este escritor. 

Entre los diferentes análisis, existe uno que nos llamó la atención por su titulo y contenido: Biografía intelectual de Gabriel García Máquez ("ideario" poético),  escrito por Conrado Zuluaga Osorio, donde se intenta recoger, a partir de los textos, opiniones en entrevistas y citas bibliográficas, del autor de Cien Años de Soledad, esas ideas que permitan penetrar más fácilmente en lo complejo y diverso de su obra. En este artículo se explica que para el Gabo, todo su trabajo literario y periodístico, se basa en la adquisición de cultura, técnica y experiencia, elementos que le permitieron poner en práctica su innato talento literario. En las propias palabras de García Márquez, en la introducción, "Para contar historias", del libro La bendita manía de contar, el escritor colombiano explicó: 

"...estoy convencido de que el mundo se divide entre los que saben contar historias y los que no...Lo que quiero decir es que el cuentero nace, no se hace. Claro que el don no basta. A quien sólo tiene la aptitud, pero no el oficio, le falta mucho todavía: cultura, técnica, experiencia...Eso sí: posee lo principal...Esas personas que tienen aptitudes innatas suelen contar hasta sin proponérselo, tal vez porque no saben expresarse otra manera. Yo mismo, para no ir más lejos, soy incapaz de pensar en términos abstractos. De pronto me preguntan en una entrevista cómo veo el problema de la capa de ozono o qué factores, a mi juicio, determinarán el curso de la política latinoamericana en los próximos años, y lo único que se me ocurre es contarles un cuento. Por suerte, ahora es más fácil, poque además de la vocación tengo la experiencia y cada vez logro condensarlos más y por tanto aburrir menos."

A partir de esta apreciación, Zuluaga Osorio, se atreve a afirmar que en la labor de García Márquez como periodista..."es posible encontrar muchas claves que permiten un conocimiento más sólido de la génesis de su obra literaria"; porque muestran a un escritor que observa la vida con sus propios ojos, sin influencias de escuelas literarias, "con la suficiente capacidad y habilidad para interpretarlas artísticamente." Un autor que evita los lugares comunes, que tiene un manejo excelente de la puntuación, de la conjunción copulativa y de los tiempos. Entre estos rasgos, característicos de la narración de García Márquez, se destacó su necesidad de "desenterrar cosas, palabras, dichos, sucesos y costumbres", no sólo de su país sino también de toda latinoamerica, con lo cual niega el buen sentido y las buenas maneras. A esto, dice Zuluaga Osorio, se debe agregar la cantidad de autores que con frecuencia citó con la propiedad y el conocimiento que obtuvo de una atenta lectura de sus libros, lo que determinó el proceso de adquirir una cultura y una técnica. 

Pero Zuluaga Osorio no termina allí. En su análisis, para completar lo que sería el repertorio de las principales ideas poéticas del afamado escritor, suma una serie de consideraciones que el Gabo hizo, en 1959, sobre la novela colombiana, donde explica las razones para que no exista una novela que reflejara la violencia político-social que atravesaba su país en aquella época:

  • El escritor debe contar honestamente lo que se cree capaz de contar por haberlo vivido, antes que contar con la misma honestidad lo que le indica su posición política que deba ser contado, aunque tenga que inventarlo.
  • Ninguna aventura de la imaginación tiene más valor literario que el más insignificante episodio de la vida cotidiana.
  • La novela no estaba en los muertos de tripas sacadas, sino en los vivos que debieron sudar hielo en su escondite, sabiendo que a cada latido del corazón corrían el riesgo de que les sacaran las tripas. 
Sobre este mismo tema, el Gabo afirmó en muchas ocasiones que en todos sus libros hablaron sobre la realidad colombiana.

"...nuestros escritores han carecido de un auténtico sentido de lo nacional, que era sin duda la condición más segura para que sus obras tuvieran una proyección universal".  

Para Zuluaga, esto no sólo se debe a una clara conciencia nacional por parte del escritor colombiano, sino también pudo ser un principio aprendido por parte del Nobel norteamericano William Faulkner. En la transcripción de una conversación sostenida con Mario Vargas Llosa, que apareció en 1968, titulada "La novela en América Latina", García Márquez sostiene que los escritores latinoamericanos buscaban un método que les permitiera narrar la realidad de América Latina y fue lo que denominó el "método faulkneriano" el más eficaz para este objetivo y el mismo consiste en una clara conciencia por parte del escritor latinoamericano de su posición y su lugar en el mundo.

Zuluaga Osorio concluye su artículo diciendo:

"Un rastreo minucioso a lo largo de la obra del Nobel colombiano...deparará nuevos elementos...Pero es ya tarea de sus asiduos y fervorosos lectores concluir el mapa iniciado en estas parrafadas".